miércoles, 19 de enero de 2011

Entrevista para Autocurious, la revista del Programa AutoCure





Quizás no sea mi mejor mensaje... No, definitivamente no lo es...

En realidad, yo le daría el mismo consejo a un investigador que a una investigadora: "Haz lo que te dicte tu corazón". Para poder trabajar en ciencia, sin desfallecer, hay que estar bien formada, lo primero (el saber algo a la mitad es agotador), y tener la actitud de una científica: una científica es curiosa por naturaleza, no es creyente pero se deja convencer con buenos argumentos y datos, y disfruta con lo que hace... ¡o si no no es científica!

No se puede forzar a que te incluyan en el grupo, hay que ganárselo. Y para ambos sexos se gana una un hueco igual: colaborando, siendo honesta y abierta, no pisando a otros sino aupándolos. De hecho la ciencia va subirse a hombros de gigantes, ¿no? ¡Qué mejor gigante que uno que alimentes tú!

Pero bueno, a veces nos perdemos en la traducción, me temo. Supongo que la pobre periodista pensaría que era una manipuladora... "Hay que hacerse necesaria" ¡Pero si lo somos, qué duda cabe!


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